martes, 18 de mayo de 2010

Como debemos educar a los profesionales del futuro?

Por Dr. Luis Diego Chacón Víquez

Plantearnos esta paradoja es similar a plantearnos la pregunta que debemos hacer para llegar a Marte, tenemos todo a la mano, pero aun no hemos encontrado las herramientas necesarias para poder contestar a este tipo de preguntas. El cómo educar a los profesionales del futuro, nos crea una duda en vista de que los tiempos cambian rápidamente, por lo que predecir que vamos a hacer no es algo que pueda tener mucha validez.

Pensar en cómo vamos a educar a los profesionales tomando en cuenta que la información y los datos se actualizan a un ritmo acelerado, nos hace pensar que lo que aprendimos hoy, posiblemente 2 horas más tarde tenga muchas variantes, puesto que existen muchas personas buscando mejorar esta información.

Por otra parte, como pensar cómo debemos educar a nuestros futuros profesionales, cuando sabemos que la cadena iniciada en el pre escolar, no necesariamente cumple con los requerimientos educativos necesarios que se necesitan en un mundo globalizado.

Igualmente, no debemos olvidar, que hoy en día la familia, aquella que fue el primer agente socializador, ha perdido este puesto, y la educación inicial queda en manos de niñeras, o bien las profesoras de las guarderías, lo que no nos afirma que se estén cumpliendo los parámetros para desarrollar profesionales exitosos.

Para mí, la pregunta de cómo educar a los profesionales del futuro conlleva una serie de preguntas no solo a nivel personal, sino a nivel de plan de nación, a nivel de normativas mundiales, que nos guíen, en un mundo con tantas diferencias, con tanta riqueza acumulada en tan pocas manos, y con tantas personas sin el privilegio de acceder la educación como mecanismo para romper el círculo de la pobreza, en el que muchos nacen sin pedirlo.

Creo profundamente, que todo debe iniciar desde la estimulación que le damos a nuestros hijos, de aquel profundo temor por Dios, de aquel sentimiento por ayudar a los que más lo necesitan, de sentarnos en las tardes o las noches y preguntarles: como fue tu día? Que aprendiste nuevo? O bien el solo hecho de sentarnos junto a ellos para leer un libro nuevo, o solamente compartir un momento con ellos.

Aunque para muchas personas, es algo difícil de ejecutar, por este fenómeno que llamamos globalización, una época de muchos cambios, pues a nosotros se nos enseno a pedir permiso a nuestros padres, y no a llamar o enviarles un “e-mail”; porque nosotros teníamos dinero limitado en nuestras billeteras, y no una “tarjeta plástica” que nos da el lujo de gastar ahora y pagar luego. Por que debíamos usar el mismo par de zapatos hasta que se nos rompieran, pues no había dinero para tener otro nuevo.

Por eso creo que para pensar en cómo educar a nuestros profesionales del futuro, debemos sentarnos ahora y ver que hemos hecho mal, donde está el papel de la familia, ver como se están educando a los y las docentes que van a educar a nuestros hijos, ver que nuestros hijos sean escuchados y entendidos en el momento adecuado, cuando la duda salte frente a ellos.

Es imperante que el sistema educativo se autoevalúe, se proponga a formar niños talentosos, innovadores, y no a niños mecánicos, que saben bien como aprenderse la teoría del examen, pero no saben usar la lógica si la pregunta es de analizar e interpretar. Es necesario que al llegar a la universidad, cumplan no solo con los requerimientos académicos mínimos, sino, que sepan hablar en público, que dominen más de una lengua, que puedan analizar la información, y sean capaces de crear nuevo conocimiento a partir del ya existente.

Debemos tener claro que hoy en día no basta con ser licenciado, máster o PhD, no basta con hablar dos, o tres idiomas diferentes, no basta con manejar un paquete de computo, no basta con haber terminado de primero en su clase, no basta con nada, porque prácticamente siempre vamos a encontrar personas más capacitadas que nosotros en uno o más aspectos. Por eso el tipo de formación que traigan desde pequeños en temas como la ética, la manera sintetizar, el respeto por los demás, la creatividad, puedan hacer una diferencia que las empresas busquen.

Ahora bien, debemos formar personas capaces de crear sus propias empresas, de innovar en sus campos, permitiéndoles esto liderar nuevas propuestas en un mundo que cada vez cuenta con menos oportunidades para los nuevos egresados.
Según Howard Gardner , “Cada vez vemos más pruebas de que no tenemos éxito con la consecución de estos objetivos, deberemos plantearnos la posibilidad de modificar nuestras prácticas, o los propios objetivos”.

De aquí la pregunta del por qué no valorar la manera en como las instituciones de educación superior están trabajando, y reinventarse de una manera innovadora, para el bienestar de los egresados.

Igualmente Gardner menciona que para el futuro se deben tomar en cuenta cinco tipos de mentes, para que los jóvenes sean exitosos. Estas son:
• La mente disciplinada
• La mente sintética
• La mente creativa
• La mente respetuosa
• La mente ética

A simple vista no parecen difíciles de alcanzar, pero a nivel de nuestras realidades, nuestros jóvenes no están alcanzando necesariamente estas cinco características, lo que me lleva a pensar, que estamos haciendo mal, y en donde se puede estar fallando.

Mucho de este problema proviene que estamos dejando de lado muchos “detalles” a la hora de formar a los estudiantes. Hoy en día es necesario estudiar de una manera más científica, y no de una manera conductista, mecánica. Se debe tomar en cuenta la ciencia y la tecnología, a la hora de prepararles, pero igualmente debemos saber si todos tienen las mismas facilidades de acceder a la red, o bien de tener una “pc” a mano. Igualmente tanto los docentes, como los padres deben de estar en esta corriente “tecnológica” para no quedar rezagados.

Al mencionar anteriormente en este ensayo a la familia como primer agente socializador y educador, lo hago porque el profesional no debe estar formado únicamente con información de sus profesiones, sino con un fuerte componente de valores y objetivos humanos que les pueda hacer mejores personas.

Estamos en un mundo de muchos cambios, donde diariamente se transfieren sumas millonarias de dinero, se crea mucha información, muchas personas viajando; por lo que no podemos dejar fuera a nuestros estudiantes de esta competencia.

Ahora bien, desde la perspectiva de Cheng , los jóvenes no están llegando lo suficientemente capacitados a las empresas, les falta preparación global, son preparados de una manera mecánica, pero sobre todo habla de personas desactualizadas con respecto a los cambios socio tecnológicos.

Principalmente veo que el de problema radica en la falta de una educación diferenciada, por competencias, adecuada a las necesidades de los mercados, pero sobre todo cerca a los valores de formación humana.

Desde una temática muy similar Levy y Murnane , mencionan como la tecnología está sustituyendo gradualmente la mano de obra humana, pero que al mismo tiempo, se crean nuevos empleos diseñados en base a las tendencias actuales. Igualmente hablan de que hoy en día es normal encontrar profesionales realizando tareas menos especializadas como para que estudiaron debido a la falta de oportunidades.

Gran parte del por qué no se sustituye del todo la mano de obra humana es por hecho de que estas no tienen la habilidad de razonar que tiene el humano en este momento.

Hoy en día vivimos en un mundo sin fronteras, en el que los cambios se dan a velocidades asombrosas, donde más personas van a la universidad, en relación a épocas anteriores, pero que igualmente son sumas poco significativas si tomamos como referencia el panorama global de accesibilidad a la educación.

Muchos de los cambios necesarios para seguir compitiendo en este mundo globalizado, conlleva cambios que no siempre caen bien entre las personas interesadas, de ahí la resistencia al cambio, pues se plantean las “hipótesis” de con lo que se hace ahora se obtienen los resultados esperados.

Creo que como necesidad primordial, debemos cultivar en nuestros docentes el amor por la constante actualización, en las familias la comunicación sin límites, y el respeto a la jerarquía hogareña, debemos formar personas honradas, disciplinadas, amables, pero sobre todos humanizadas ante las características tan variadas que presenta el nuevo panorama profesional.

De igual manera, no debemos olvidar que las oportunidades no son las mismas que hace 10 o 15 anos, no podemos seguir saturando los mercados con profesiones que no tienen tanta demanda, deben las instituciones velar por que de una manera ética, se brinde educación, y que no se llegue a convertir en un negocio mercantilista como se da en muchos lugares. La educación es característica de los seres humanos.
Me pregunto, que va a pasar cuando los mercados colapsen, y los desempleados inunden las calles; hacia dónde vamos y como queremos llegar, que tipo de personas queremos egresar de nuestras universidades.

Sabemos que los profesionales deben ser multifacéticos, pero hasta que no encontremos el camino adecuado, y no se ordene adecuadamente cada uno de los niveles de educación, seguiremos rezagados con respecto a las grandes potencias.

Finalmente, debemos ir tomando nota de lo que sucede en culturas como la Taiwanesa, donde un alto porcentaje de la producción se realiza por medio de pequeñas empresas, mismas que son premiadas por el gobierno con apoyos, para que el trabajo de crecimiento sea menos doloroso, no con tasas de interés tan altas que impidan a muchos desarrollar sus ideas.

Por eso digo que el trabajo debe de comenzar desde la familia, pasar por el sistema educativo, los poderes de la nación, las instituciones universitarias, las alianzas internacionales, para que el cambio se dé, y al final nuestros profesionales no terminen frustrados, trabajando en otras tareas para las que no estudiaron.

Debemos educar a nuestros estudiantes mirando hacia el entorno, y ver cuáles son las corrientes que se dan en muchos países y seguir los pasos ya realizados. Debemos educarles para que sean humanos, que tengan sentimientos, que rían, que lloren, que disfruten, pero sobre todo que sean responsables con lo que estudiaron, y que no dejen nunca de aprender.

3 comentarios:

  1. Estimado Luis Diego,

    Creo que, al reflexionar sobre el desarrollo de competencias de los profesionales del futuro, coincidimos en varios puntos:

    1. El primero de ellos es que los estudiantes llegan a las aulas universitarias con un estilo de aprendizaje al que han sido expuestos desde la edad preescolar. Este estilo, unidireccional, de aprendizaje crea, a través de todos los años de educación preuniversitaria, muchos “vicios”, el más ingrato de todos ellos, en mi opinión: el miedo a explorar, a preguntar, a experimentar.
    2. El segundo punto parte de la pregunta: ¿Porqué los maestros, en primaria y los profesores en secundaria prefieren “dictar la materia” y que sus estudiantes estudien de un modo memorísticos? Creo que en parte tiene mucho que ver con lo que mencionas de “la resistencia al cambio que no siempre cae bien entre las personas involucradas” Adaptar una nueva metodología de enseñanza-aprendizaje, implicaría que el maestro ya no es “el dueño del saber” y que, por lo tanto, tiene que empezar por un proceso de capacitación y educación continua, que muchos docentes no quieren emprender.

    Muchas gracias por tu reflexión!

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  2. Yo quisiera ver, en su respuesta, un poco más profundidad sobre sus apreciaciones sobre: ¿En qué coinciden Gardner, Cheng, Levy y Murnane, en cuanto a las competencias laborales del profesional del futuro? y las implicaciones tiene este nuevo perfil sobre su propia práctica docente.

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  3. Tanto Chen (2007), como Levy y Murnane (2007), coinciden en que las estructuras de trabajo han cambiado, al mismo tiempo que muchos de los puestos de trabajo han sido cambiados por la tecnologia, pero esto conlleva que otros puestos sean creados.
    mencionan sobre los cambios que la sociedad esta viviendo en base a los cambios sufridos debido al proceso de globalizacion.
    En el caso de nosotros como docentes, esto nos lleva a plantearnos nuevamente cuales son las herramientas con las que contamos, y ver de que manera debemos formar a nuestros estudiantes y futuros colegas. Esto envuelve temas como la capacitacion continua, la realizacion de diferentes formulas para desarrollar las clases, asistidos por sistemas inteligentes, y nos lleva a ver que poco a poco, necesitamos jovenes mas humanos, menos especializados, pero con muchas ansias de aprender.

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